Anphysrad ofrece un servicio profesional de medición de radón en ambientes interiores y exteriores, orientado a viviendas, oficinas, centros educativos, suelos y materiales de construcción. La medición de radón es fundamental para evaluar el riesgo radiológico y proteger la salud de las personas frente a la exposición prolongada a este gas radiactivo natural.
Tecnología utilizada para la medición de radón
Para la medición de radón, Anphysrad emplea tecnología basada en cámaras de iones con electreto (E-PERMs®), desarrolladas y patentadas por Rad Elec, único fabricante y titular de esta tecnología a nivel mundial (Patente n.° US-4992658A).
Rad Elec fue fundada en 1987 en Estados Unidos y cuenta con su planta de fabricación en Frederick, Maryland. Sus instrumentos permiten la medición precisa de radón, torón y productos de desintegración del radón, siendo utilizados ampliamente en estudios ambientales, ocupacionales y científicos a nivel internacional.
Las cámaras E-PERMs® se caracterizan por su alta estabilidad, confiabilidad y trazabilidad metrológica, lo que las convierte en una referencia para la medición de radón tanto a corto como a largo plazo.
La metodología empleada por Anphysrad se encuentra alineada con la norma internacional ISO 11665-4, así como con las normas ANSI/AARST para la medición de radón en interiores.
Los instrumentos utilizados cuentan con reconocimiento por parte de organismos certificadores internacionales como NRSB, NRPP y C-NRPP, garantizando que los resultados obtenidos cumplen con estándares técnicos aceptados a nivel mundial.
Metodología de medición de radón
¿Por qué es importante medir el radón?
El radón es un gas radiactivo natural que no tiene color, olor ni sabor, por lo que solo puede detectarse mediante mediciones específicas. Cuando se acumula en espacios cerrados, como viviendas, oficinas o escuelas, puede alcanzar concentraciones elevadas sin que las personas lo perciban.
La exposición prolongada al radón incrementa el riesgo de cáncer de pulmón, motivo por el cual organismos internacionales de salud recomiendan evaluar sus concentraciones en ambientes interiores. Por esta razón, la medición de radón es la única forma confiable de identificar este riesgo y tomar decisiones preventivas basadas en datos objetivos
Al inhalarse, el radón y sus productos de desintegración emiten radiación ionizante que puede depositarse en los pulmones. La exposición continua a niveles elevados puede producir daños en el tejido pulmonar a largo plazo.
Dado que el radón está presente de forma natural en el suelo y los materiales de construcción, cualquier edificación puede presentar concentraciones elevadas, independientemente de su antigüedad o ubicación.


